La “relación con la actividad” es en sí misma una variable fundamental para estudiar el mercado laboral, pero también está vinculada a muchos otros comportamientos y características de la población (estado civil, nivel de estudios, nivel de ingresos, etc.). Nos dice básicamente en qué posición están las personas respecto a la posibilidad de desempeñar un trabajo (si tienen o no edad, si se declaran dispuestas a trabajar, es decir, si son “activas” o “inactivas, y si lo consiguen o no, en cuyo caso son “ocupadas” o “en paro”). Tradicionalmente la recogen los Censos, pero en los años sesenta y setenta del siglo XX se extendieron las encuestas nacionales específicas sobre la actividad y la ocupación laboral, especialmente importantes en las políticas económicas y de empleo posteriores a la llamada “crisis del petróleo”. En España fue la Encuesta de Población Activa (EPA), una de las fuentes más importantes y de mejor calidad dentro del sistema estadístico nacional español.
Por motivos que explicaré después, he creído útil presentar aquí gráficamente los resultados de la EPA para esta variable a lo largo de sus primeros 30 años: Leer más de este artículo
40.436890
-3.629274