Explicando el INE a todos


En las recientes jornadas de la ADEH sobre Los Censos a lo largo de la Historia el INE nos regaló, como siempre, una inestimable colaboración, desde la exposición de sus fondos históricos (magistralmente, casi apasionadamente guiada por el responsable de la biblioteca del INE) hasta la de su propio Presidente en la inauguración, o la de su Subdirector General de Estadísticas de Población en la sesión dedicada al Censo 2011. Este espíritu de colaboración pueden aprovecharlo maestros y profesores de cualquier nivel. El INE tiene una Subdirección de Difusión Estadística que, como me señalaba estos días M.J. Vinuesa, una de sus responsables, incluye material muy encuadrable en el espíritu divulgativo y didáctico de este blog. Leer más de este artículo

Censos a lo largo de la historia


Si en las ciencias sociales existe una fuente de datos con antigüedad, continuidad y alto grado de comparabilidad, esa fuente son los Censos de Población. Desde la ADEH y el Grupo de Dinámicas Demográficas del IEGD/CSIC hemos organizado unas jornadas sobre los Censos a lo largo de la historia, en las que expertos nacionales e internacionales nos hablarán del pasado y el futuro de esta fuente, de su profunda transformación actual, y también de su elaboración, análisis y explotación. Tendrán lugar los días 18 y 19 de junio, y las hemos presentado de la siguiente manera: Leer más de este artículo

¿Disminuyen los inmigrantes extracomunitarios en 2011?


Caída de las cifras de extranjeros extra-comunitarios en 2011:
¿Más retorno o más españoles?

Clara Cortina y Amparo González-Ferrer
Consejo Superior de Investigaciones Científicas

 

El INE hizo público esta semana el avance del Padrón municipal a 1 de enero de 2011 (INE, nota de prensa 648.pdf), y la población extranjera empadronada en España se mantiene en 5,7 millones de personas, cifra muy parecida a la del año anterior. Sin embargo, esta estabilidad general contrasta con variaciones muy distintas para cada grupo de origen. Así, en la tabla se observan variaciones relativas sustanciales en los grupos de extranjeros más grandes: 10% menos de ecuatorianos, 7% menos de colombianos, 5,9% menos de peruanos o 9,3% menos de argentinos y brasileños. Por el contrario, otros grupos no latinoamericanos aumentan de tamaño (4% más de rumanos o 2,1% más de marroquíes). Leer más de este artículo

Censo de Población y Viviendas 2011 en España


Sabemos ya que al Instituto Nacional de Estadística de España le corresponde, en breve, la realización del nuevo Censo de Población (tendrá fecha de referencia a 1 de noviembre de 2011). Dicho Censo forma parte de los tres “Censos Demográficos”, junto con el de Viviendas y el de Edificios aunque, de todos ellos, es el de mayor antigüedad y relevancia estadística y administrativa. Será nada menos que el decimoséptimo de los censos modernos de población. Pero pocos españoles saben que se avecina una auténtica revolución en las estadísticas demográficas del país, una revolución que va a modificar radicalmente el tipo de información disponible sobre la población, la manera de obtenerla, y los usos que podrán darse en el futuro a dicha información. Leer más de este artículo

Información Estadística de Andalucía


Una de las características del Estado que se desarrollan con el tránsito histórico de las monarquías absolutas a los estados nacionales modernos son los Institutos de Estadística. La “contabilidad” de las personas, y de su llegada y salida de este mundo, eran antes asuntos eclesiásticos y se convertían ahora en civiles.  De forma casi simultánea se desarrollaron los Censos de población y el Registro Civil de acontecimientos vitales. En España, con la transición democrática y la implantación del modelo autonómico de Estado, también las Comunidades Autónomas pasaron a tener sus propios Institutos de Estadística, y el de Andalucía acaba de publicar un número especial de su revista Información Estadística de Andalucía recapitulando sus 20 años de existencia. Leer más de este artículo

Relación con la actividad y relación de dependencia


La “relación con la actividad” es en sí misma una variable fundamental para estudiar el mercado laboral, pero también está vinculada a muchos otros comportamientos y características de la población (estado civil, nivel de estudios, nivel de ingresos, etc.). Nos dice básicamente en qué posición están las personas respecto a la posibilidad de desempeñar un trabajo (si tienen o no edad, si se declaran dispuestas a trabajar, es decir, si son “activas” o “inactivas, y si lo consiguen o no, en cuyo caso son “ocupadas” o “en paro”). Tradicionalmente la recogen los Censos, pero en los años sesenta y setenta del siglo XX se extendieron las encuestas nacionales específicas sobre la actividad y la ocupación laboral, especialmente importantes en las políticas económicas y de empleo posteriores a la llamada “crisis del petróleo”. En España fue la Encuesta de Población Activa (EPA), una de las fuentes más importantes y de mejor calidad dentro del sistema estadístico nacional español.

Por motivos que explicaré después, he creído útil presentar aquí gráficamente los resultados de la EPA para esta variable a lo largo de sus primeros 30 años: Leer más de este artículo

El INE en el primer Día Mundial de la Estadística



Jaume García Villar / EFE

 

Mañana día 20 de octubre se celebrará, de acuerdo con Naciones Unidas, el primer Día Mundial de la Estadística. El diario EL PAIS publicó recientemente, con dicho motivo, una tribuna de Jaume García Villar, presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Jaume García Villar, El primer Día Mundial de la Estadística, ElPaís 17/10/2010

Viniendo del director de la institución española responsable del sistema estadístico nacional, algunas de las afirmaciones y opiniones reflejadas son de gran interés para quienes trabajamos explotando sus datos. Como me hace notar Clara Cortina, demógrafa y amiga (gracias Clara), Jaume García está pronosticando el gran cambio:  prescindir de los censos tradicionales y sustituirlos por sistemas que integren de forma continua registros administrativos. Hasta ahora las administraciones han estado generando información con tales registros (impuestos, inmigración, trabajo, estudios, etc.) que sólo utiliza para sus propios fines administrativos y se desaprovecha desde el punto de vista estadístico. Pero dicha información podría, con un escaso coste, convertirse en microdatos en bases de datos que, a su vez, podrían conectarse y proporcionar a las estadísticas demográficas y sociales un fundamento redicalmente diferente al que han tenido hasta ahora. En palabras del presidente del INE:

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La estabilización de la población española


INE: Proyección de la Población de España a Corto Plazo 2010–2020

Hoy se difunde una nueva nota de prensa del INE (7/10/2010) con los principales resultados de las proyecciones de población a corto plazo. El más visible es un crecimiento radicalmente menor que el experimentado en la década anterior. Lógicamente, como en todas las proyecciones de población, este resultado se obtiene combinando hipótes sobre los tres componentes del crecimiento, la natalidad, la mortalidad y las migraciones, y arroja una hipotética futura pirámide de población. Leer más de este artículo

Nacido vivo


Nacido vivo (definición legal).

Nacido que sobrevive al menos las primeras 24 horas de vida. Es la condición legal para que el nacimiento pueda inscribirse en los libros del Registro Civil. Adoptando literalmente esta definición jurídica, las estadísticas españolas de nacimientos no incluían a los nacidos vivos que fallecían en las primeras 24 horas de vida, a diferencia de muchos otros países y de los criterios estadísticos internacionales. Una reforma estadística de 1975 modificó la definición estadística (no la legal) de defunción y nacido vivo: las defunciones de los menores de 24 horas que hasta entonces se habían contabilizado a parte se incluyeron en el total de las defunciones de menores de un año, e igualmente se contabilizaron como nacidos vivos (hay que tener cuidado con esta ruptura de la serie histórica si se pretende hacer vaciado de los datos de nacimientos con periodos iniciados antes de la reforma. En ese caso deben buscarse tambén las defunciones en las primeras 24 horas de vida y añadirlas a los nacimientos).

¿Cae la natalidad en España?



El INE publica regularmente notas de prensa con avances y síntesis de los principales resultados de fuentes estadísticas muy diversas. En la nota de hoy (22/06/2010), referida al MNP (Movimiento Natural de la Población) el titular principal era fácil: “El número de nacimientos baja un 5,0% en 2009, su primer descenso en 10 años”.

En efecto, tras el espectacular descenso iniciado en 1975, los nacimientos tocaron fondo en 1996 y desde entonces habían aumentado de forma considerable (de 361.947 en aquel año, hasta 518.503 en 2008). La cifra para 2009, todavía provisional, es de 492.931, lo que supone un descenso del 5% pero, sobre todo, una inflexión de la tendencia anterior.

Este cambio de tendencia, claro está, exige que los demógrafos demos, al menos, dos tipos de explicaciones, una sobre los motivos por los que se ha producido este cambio y otra sobre la evolución futura más probable para dicha tendencia. Es importante que lo hagamos, porque desde otras disciplinas, como la economía o la sociología, aparecerán rápidamente explicaciones centradas en los efectos de la crisis económica actual, y se trata de una explicación, como mínimo, incompleta.

La causa del descenso, en términos de estricto análisis demográfico, no es sólo una, sino tres:

  1. Empiezan a cumplir edades fecundas generaciones cada vez más reducidas en su volumen, precisamente las que nacen tras el baby boom. Por tanto, a igualdad del resto de condicionantes, el número de nacimientos se ve afectado a la baja, y esta era una tendencia esperable y, de hecho, prevista en las propias proyecciones de población del INE.
  2. El extraordinario aporte de madres potenciales que ha supuesta la intensísima inmigración de los últimos años está remitiendo. El efecto es el mismo que en el factor anterior: menor incorporación de nuevas personas en edad fecunda y, por lo tanto, menor número de nacimientos. De nuevo este no es un factor demasiado sorprendente, porque aquellos saldos migratorios que habían superado los 700.000 personas anuales constituían una anomalía histórica que difícilmente podía prolongarse en el tiempo.
  3. Por último está el posible cambio de comportamiento respecto a la fecundidad. Mientras que los dos factores anteriores son “estructurales”, este es “actitudinal”: las mismas personas que en otras circunstancias tendrían un mayor número de hijos, se colocan ahora en situaciones lejanas ala procreación.

Pero incluso en la tercera causa cabe distinguir determinantes que nos son meramente voluntarios. Un condicionante fundamental de la fecundidad es la disposición de pareja, y en la propia nota de prensa del INE puede encontrarse una evidencia de que también este factor resulta relevante en la explicación del descenso del número de nacimientos, por el también pronunciado descenso de los matrimonios:

Nupcialidad en España, 1986-2009.

Claro que el descenso de la nupcialidad podría resultar de un aumento de las uniones no matrimoniales (de la formación de “parejas de hecho”, por definición, nada puede decirnos el MNP). Pero lo más probable es que sean las uniones en general, las de ambos tipos, las que han disminuido, impulsando así el descenso de la natalidad.

Finalmente quedaría la propensión a tener hijos en sí misma, por parte de quienes se encuentran en las condiciones tenerlos. Muy probablemente este factor también se ha contraído, contribuyendo al descenso observado de los nacimientos, pero casi con toda seguridad no es el mecanismo principal, y todos los anteriores serían suficientes para dar cuenta de la mayor parte de tal descenso. Hay que tener en cuenta, además, que la decisión de tener hijos, y el número final de los que se pretende tener, hace mucho tiempo que se enmarcan en un proyecto de vida a largo plazo.

En sociedades como la española en 2009, el control que las mujeres pueden tener sobre su descendencia es prácticamente perfecto, gracias a la eficacia de los actuales métodos de planificación. Una coyuntura desfavorable, como la actual, impacta mucho más en el factor migratorio o en la formación de parejas que en los proyectos vitales de procreación. Ante una mala coyuntura, cabe esperar, lo que produce, en el lenguaje demográfico, un retraso del “calendario”, pero no necesariamente un descenso de la descendencia. Sólo si la crisis se prolonga de forma importante en el tiempo la espera puede llegar a ser excesiva e impedir la realización del proyecto vital. Pero la menor natalidad de 2009 todavía es muy temprana para aventurarle explicaciones basadas en el descenso de la fecundidad.

Respecto al futuro sabemos algunas cosas. Las generaciones que empezarán su vida fecunda en los próximos años serán cada vez menos voluminosas, porque son las nacidas en los años ochenta. Si no incrementan desmesuradamente su fecundidad, cosa poco probable, esta evolución impulsa la continuidad del descenso de los nacimientos. Pero la superación de la crisis económica y, sobre todo, la del desempleo, puede compensar al anterior factor influyendo en el resto de mecanismos: incrementando la inmigración, favoreciendo la formación de parejas, y permitiendo a las mujeres realizar sus proyectos de maternidad o recuperar los que venían postergando. Nada está escrito aún, y 2009 es sólo un año. Los hijos son para toda la vida.


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