La revolución reproductiva

Más población, menos nacimientos
Con algunos colegas, desde aproximadamente 2005, venimos desarrollando y promoviendo una teoría general de la modernización demográfica basada en el concepto de reproducción poblacional y en sus distintos grados, cuantificables, de eficiencia. La hemos bautizado como Teoría de la Revolución Reproductiva.
Esta iniciativa surge por la constatación de que el cambio demográfico apenas tiene ningún papel en los marcos teóricos del resto de ciencias sociales. Puede consultarse cualquier manual de teoría sociológica y se comprobará que la demografía no aparece. Se da así la paradoja de que no se la tenga en cuenta cuando se buscan explicaciones a cambios sociales como los relacionados con la pareja, las formas de familia, los determinantes en la decisión de tener hijos, los cambios en los ciclos de vida, las características de etapas como la juventud o la vejez, los movimientos migratorios, la distribución espacial de las personas, las relaciones intergeneracionales…
Creemos que en buena parte la explicación debe buscarse en la incapacidad de los propios demógrafos para trascender la mera descripción y proporcionar también explicaciones a los propios procesos demográficos de largo alcance.
Nuestra teoría se integra en el conjunto de las teorías sobre la modernización social, pero también asume principios similares a los que sirven de marco a teorías del cambio productivo, como el de la Revolución Industrial. Sostiene que, igual que ha ocurrido en otros sectores productivos antes, como el de las manufacturas o el del tratamiento de la información, la “producción de personas” ha experimentado un salto cualitativo en su eficiencia, una revolución productiva. La “Revolución Reproductiva” supone un salto, no una evolución gradual, en la eficiencia con que el input de cualquier sistema demográfico, los nacimientos, es aprovechado para reproducir al propio sistema. El principal factor determinante es, claro está, la duración de las vidas. En particular resulta crucial la proporción de cada generación que consigue sobrevivir hasta edades umbrales para la propia capacidad reproductiva del sistema, como las edades fértiles, o las edades maduras, cuando ha sido posible ya completar la crianza de los propios hijos.
Uno de los principales efectos de la eficiencia conseguida, al haber dejado de ser necesarias las elevadas fecundidades del pasado, es que la mujer ha quedado liberada en gran medida de su sujeción ancestral a los roles reproductivos. Es posible así unificar en un marco teórico único la explicación de fenómenos históricos que hasta ahora han requerido la proposición de dos marcos diferentes, la teoría de la transición demográfica y la de la segunda transición demográfica. Aún más, integra la modernización demográfica en un marco teórico general sobre la modernización, a la par con la modernización social, política y económica. Se pone fin de esta manera a la penosa situación arrastrada hasta ahora por la demografía: tener como objeto de estudio el cambio histórico más espectacular experimentado por la humanidad en toda su historia y no ser capaz ni de explicarlo convincentemente ni de presentarlo como un factor relevante de cambio para el resto de las ciencias sociales.
Páginas relativas a la Teoría de la Revolución Reproductiva:
Presentación
Conceptos y definiciones
Antecedentes
Proyecto de Investigación
Publicaciones
La TRR en Wikipedia
Difusión
El concepto ha sido integrado en el programa de estudio de la asignatura de Demografía en la Facultad de Trabajo Social de la Universidad nacional del altiplano.

