Las emigración española en la historia
25 enero, 2012 4 comentarios
Una de las ventajas de trabajar en el CSIC son los compañeros. Ana López Sala y Mikolaj Stanek son especialistas en migraciones, amigos y contertulios habituales en las comidas. En la última acabamos hablando de la emigración española anterior al siglo XX, y comprobé lo mucho que ignoro y los muchos tópicos que alimento (por ejemplo, pensaba que los flujos hacia América habían sido importantes tras el siglo XVI, pero fue en el XIX cuando realmente crecieron y se hicieron cuantitativamente “importantes”). Como siempre, fue interesante hablar con ellos y al final les pedí referencias de lecturas “obligadas” para conocer la historia de las migraciones españolas, más allá de las series de datos oficiales actuales. Leer más de este artículo
Los Rockefeller son la familia de magnates más conocida en la historia humana. Llegaron a controlar la principal empresa industrial del mundo (la General Motors), la principal petrolera (la Standard Oil) y la mayor empresa financiera (Chase Manhattan’s Bank). Ante tanto poder el propio gobierno federal de EEUU acabó aprobando leyes anti-trust que obligaron a su desconcentración y segmentación. Y son, claro está, objeto de infinidad de estudios y análisis en su calidad de empresarios y filántropos. El sistema nacional de salud es una herencia del creado por los Rockefeller y la Universidad que lleva su nombre tiene 23 premios nobel (y no continúo porque llenaría la página con cosas similares). Pero poco se ha escrito sobre su papel en la política demográfica mundial. Y fue un papel central.
En otros sitios de este blog he comentado ya la importancia histórica que tiene esta institución para la demografía y el fundamental papel que jugó en la consolidación de la teoría de la transición demográfica (ver
Si te interesa ilustrar la paranoia social respecto al “crecimiento excesivo” de la población mundial, aquí tienes un ejemplo literario y cinematográfico difícil de superar. La descripción de un futuro no muy lejano en el que el “exceso” de población es tan insoportable que los “excedentes” son cosechados literalmente entre las multitudes urbanas para fabricar galletas con que alimentar a los demás. 

Sabemos ya que al Instituto Nacional de Estadística de España le corresponde, en breve, la realización del nuevo Censo de Población (tendrá fecha de referencia a 1 de noviembre de 2011). Dicho Censo forma parte de los tres “Censos Demográficos”, junto con el de Viviendas y el de Edificios aunque, de todos ellos, es el de mayor antigüedad y relevancia estadística y administrativa. Será nada menos que el decimoséptimo de los censos modernos de población. Pero pocos españoles saben que se avecina una auténtica revolución en las estadísticas demográficas del país, una revolución que va a modificar radicalmente el tipo de información disponible sobre la población, la manera de obtenerla, y los usos que podrán darse en el futuro a dicha información.
Una de las características del Estado que se desarrollan con el tránsito histórico de las monarquías absolutas a los estados nacionales modernos son los Institutos de Estadística. La “contabilidad” de las personas, y de su llegada y salida de este mundo, eran antes asuntos eclesiásticos y se convertían ahora en civiles. De forma casi simultánea se desarrollaron los Censos de población y el Registro Civil de acontecimientos vitales. En España, con la transición democrática y la implantación del modelo autonómico de Estado, también las Comunidades Autónomas pasaron a tener sus propios Institutos de Estadística, y el de Andalucía acaba de publicar un número especial de su revista 
